
PINTURA > ENTRE LAS
LUCES Y LAS SOMBRAS DE VELÁZQUEZ GALERIA RA DEL REY. MADRID.LAS LÍNEAS EN LA PROBETA
Se ha repetido hasta la saciedad que Aragonés es un devorador o un reciclador de imágenes -eso es el pop, en definitiva-, pero acaso se desprendan de un examen más atento de su trabajo conclusiones distintas. Ya en 1973, Cerdán Tato supo ver que "la perseverante y laboriosa investigación sobre el espacio plástico y su propia funcionalidad, han enriquecido las posibilidades expresivas del artista hasta límites abrumadores" y que, más que un festín de iconos, Aragonés propone "todo un trabajo lúcido y responsable, un trabajo racionalizado y normativo, tanto que aun cuando las influencias nos remitan, dentro del contexto de las más actuales tendencias pictóricas indígenas (...), su metodología y búsqueda de análisis lógicos le prestan una coherencia que lo liberan, ideológicamente hablando, de ambigüedades e indeterminismos". Ángel Aragonés no se apropia de nada: el alma de las serigrafías que ahora contemplamos son las líneas que traza el artista en su racional deconstrucción del icono, y su corazón son las formas geométricas que de modo asombroso se inscriben en la figura y su entorno, latiendo al compás de ésta y proclamando su verdad o su idoneidad en tanto que síntesis formal y génesis de nuevas formulaciones pictóricas.
Javier Rubio Nomblot
De la Asociación Española de Críticos de Arte

